¡Hola!
Oh, sí, ¡estoy viva! Y no los dejé abandonados. ¿Cómo olvidarme de este blog? Y más importante, ¿cómo hacer para olvidarme de este badfic esta historia? No, no podría hacerlo.
Pero yendo ya a lo que nos incumbe hoy, les voy a decir la verdad: intenté modificar esta historia muchísimas veces. Juro que lo intenté. Quise cambiarla, pero además de estar mal escrita, es aburrida, es sosa y no tiene trama (o más o menos). Todos los personajes son planos, los diálogos dan asco… y bueno, el fanfic en sí no tiene razón de ser. Ni la ortografía, que yo siempre creí que era mi fuerte, está bien en esta historia. Hablando con claridad, admitámoslo: es un badfic en toda regla. No creo que tenga arreglo ya, y aunque me pese, no tiene sentido seguir con él.
Le agradezco un millón de veces a Dr. Watson por haberme abierto los ojos. Creo que si no lo hubiera hecho, aún hoy yo podría estar escribiendo abominaciones historias como estas por aquí y por allá. No, los lectores merecen un poco de respeto.
Así que sí, siento mucho dejar la historias inconclusa, pero sinceramente no vale la pena, y ya no tiene ningún sentido negarlo. Yo lo superé, y por eso hoy me digné a pasarme por acá.
Perdonen por haberles hecho leer esa basura, y más aún por dejarla sin un final. Igual, no sé a dónde iba a parar ese fanfic, pero no podía ser nada bueno. Es mejor así, ¿o no?
Ahora, quería contarles que estoy escribiendo en PotterFics. Tengo muchísimas historias publicadas; originales, sobre Harry Potter, sobre Memorias de Idhún (Laura Gallego García), y algunos otros libros o películas. Les dejaría el link, pero ahí también tengo mucha basura publicada. La borraría, como también a este blog, pero los comentarios me impiden hacerlo. Se los agradezco infinitamente.
Lo que sí, pensé en tomar algunas de las historias que publiqué en mi cuenta en PF, las que yo considero aceptables, y dejárselas acá. Sé que nadie tendrá ganas de leer más “intentos de historia” de la mano de su servidora -por no decir que, tal vez, ni sepan quién soy-, pero igual los cuelgo, porque siento mucho haberlos decepcionado así.
Intentaré no dejarlo colgado; lo prometo.
Y una vez más, lo único que me queda por decir es que lo siento, pero que les agradezco a ustedes por todo.
¡Saludos!
Mai.
Esto sí que resulta extraño…
Justo el día de hoy recordaba este blog y este fic, y henos aquí. ¡Me he llevado una grata sorpresa al ver que estabas viva! (en enero, para más inri). Siento no haber pasado antes por aquí, pero algunas otras distracciones me han mantenido muy alejado de todo esto un largo tiempo, en el que tampoco me he perdido la gran cosa.
¿Primer año de la secundaria, verdad? ¿Doce o trece años?
En fin. Al punto.
Tú eres la creadora de James Paterson, tú y sólo tú sabes a dónde querías dirigir la historia. Es decir que nunca nadie podrá decir si esta historia tenía o no tenía trama alguna. Tú sabías el final, tú tenías todos los elementos de ella, por lo que no me corresponde a mí venir y decir “Sí tenía argumento”. A ver. Los primeros intentos en el campo de la literatura no son difíciles… son increíblemente jodidos.
No recuerdo si yo te había recomendado a Gallego García, pero en todo caso es un placer ver que la has leído. Ella comenzó como tú, como la gran mayoría de todos. Escribiendo de a poco y terminando en un periodo de dos o tres años. Todo esto es un proceso muy lento de asimilación, de conocimiento de uno mismo y de reflexión sobre nuestra vida y el mundo que nos circunda. El escribir es tan multifacético que no se puede adoptar una sola forma de ver el fenómeno de la escritura, porque hay muchas.
Eres una joven muy madura, extraordinariamente madura, para tu edad, y eso se nota a leguas. Ese es un tanto a favor que tienes que aprovechar. Pero todos crecemos, y aunque yo mismo odiaba eso de “Aún te falta crecer”, a veces es cierto en la cuestión emocional. Tu mente corre a mil por hora, y tu corazón también lo hace. El año pasado no eras la misma que antes, y dentro de tres años ni tú misma te reconocerás. Y esmuy necesario saber que todo esto es tan lento como cansino en ciertas ocasiones.
Tuviste una rustración, te has percatado de que no te gusta tu obra. Perfecto. No seré yo el que te intente disuadir de abandonar por completo este fic. Estás en tu pleno derecho. Pero atenta. Que el hecho de no saber en dónde habría ido a parar esta historia (según tú, muy mala) no te da derecho a tirarte hacia abajo ni decir que todo lo que escribes es basura condensada. No te lo permito, de verdad.
Puedes sentirte enojada contigo misma, puedes pensar que eres mala (eso mismo pienso de mí mismo), pero en modo alguno te permito que te tires abajo. Esa actitud conduce al derrotismo, a la inseguridad y a la frustración.
Permítete haber fracasado, sabe que fracasarás en muchas cosas que te propongas. Pero no tomes esto último como un “Entonces es mejor no hacer nada”. Para una persona valiente y luchadora no hay fácil ni difícil. Fácil es aquello que sabemos hacer, difícil es lo que aún no sabemos hacer del todo bien.
A lo que voy. En esta vida te encontrarás con que no puedes hacer muchas cosas, con que no siempre es lo que eperas. Nadie te puede proteger de esto, es parte del crecer, pero sí puedes afrontarlo con responsabilidad. No es lo que nos pasa, sino cómo queremos ver lo que nos ocurre.
¿No te gusta cómo quedan tus obras? Corrígelas. ¿No te gusta cómo queda todo? Reescríbelo. ¿No te gusta ser perezosa? Hazte a ti misma una joven trabajadora y aplicada a aquello que anhelas.
No deposites toda tu confianza en ti misma, eso es soberbia, pero recuerda que te han sido regaladas grandes facultades que tienes el deber de hacer madurar. Los dones no se guardan, no se dejan ocultos, se aprovechan en beneficio de la humanidad. Si puedes salvarle la vida a alguien con una sola frase, si puedes hacer un poco más ameno el mundo que nos rodea, si puedes combatir el mal con la espada de la palabra, entonces todo esto no habrá sido en vano.
No te dejes derrotar por el primer fracaso, sino ¿qué pasará con los siguientes? Nadie nace sabiendo, Maite, y cuando comprobamos que no sabemos hacer algo, la actitud no es seguir haciéndolo sin ganas o con la convicción de que estás escribiendo basura. ¡No señor! Se sigue intentando, se alcanza todo con el ánimo y el trabajo duro, se busca ir más allá de lo que podemos dar…
No quieras volar sin haber aprendido a correr. No quieras escribir hepopeyas sin saber escribir microcuentos. Decidiste que esta historia no va ni hacia atrás ni hacia adelante, magnífico. ¿Por dónde sigues? Haz algo original y fresco.
Es bueno leer mucho, y es mejor aún el contradecir todo lo que se lee. Busca algo propio, un estilo que no hayas visto aún. Inventa lo que quieres escribir, busca algo que quieras decir al escribir. Explora cuáles son tus talentos. Explota esos talentos, esos recursos. Y nunca digas que haces algo que está mal o que es basura.
Pon tu corazón en tus obras, y trabaja hasta que estén como a ti te gustan (si eres exigente más elevado será el nivel de lo que escribas, piensa que esa es una virtud). Y no te dejes amargar por alguien que te dé una crítica desfavorable. Al contrrio, agradece la sinceridad y analiza si necesitas cambiar algo en forma objetiva.
De un tiempo a esta parte, en mi opinión, tu punto fuerte es la redacción en lugar de la ortografía. Y aquí me repito en algo que ya he dicho antes. Dije que un escritor no es un conjunto de reglas gramaticales u ortográficas, tenlo presente. Explota esos talentos para que tu obra mejore, pero no sustituyas el corazón de la obra por la ortografía, porque es como sustituir tu corazón por un diccionario.
Y no te desanimes jamás. Pasa el link de PF, y no te acostumbres al fanfic. Yo sólo he hecho un par de esos (sobre Sherlock Holmes), y casi nunca hago algo que incluya tomar otros personajes. Para iniciar es una buena técnica, porque puedes centrarte en aspectos más importantes de la historia y dejar de lado la construcción de personajes (alguien más los ha hecho). Pero luego, cuando te enfrentas a un original, si te has habituado mucho a usar personajes de otros, resulta difícil aprender a elaborar personajes al tiempo que se elabora una trama, un argumento y una historia, un mundo y todos los detalles.
Ánimo, y a no flaquear en medio de la batalla, soldado.
John Hamish Watson,
doctor militar retirado.